domingo, 21 de febrero de 2021

¿DE QUÉ DEPENDE LA PARTICIPACIÓN ELECTORAL?

 

Hoy vengo a hablarte de la “PUBLIC CHOICE”, ¿Sabes lo qué es? Es la teoría de la elección pública, se encarga de estudiar la relación entre economía y política a través del Estado. Estudia que factores determinan la elección política, es decir, que partes influyen en las decisiones políticas.

Para empezar quiero ponerte en contexto, ¿Sabes que las elecciones catalanas del pasado 14 de febrero han sido las elecciones con menor participación electoral de los últimos 28 años? Sí, en Cataluña la participación electoral de los últimos años tenía una tendencia positiva (Cada año era mayor que el anterior, de hecho las elecciones de 2017 fueron las que mayor participación electoral tuvieron en las últimas décadas)

Te dejo un gráfico publicado por “ABC” donde se ve bien esta tendencia al alta y la ruptura de la tendencia con las elecciones de la semana pasada.


¿Por qué los datos son estos? ¿Hay alguna explicación? Claro que hay una explicación empírica para esto.

Pero, antes de meternos en materia quiero contarte porque existe el sector público.

Los primeros economistas, los llamados “economistas clásicos” afirmaban que el mercado era eficiente y no era necesario que nadie interviniese en él. Como decía Adam Smith (El padre de la economía) había una mano invisible en el mercado que hacía que el mercado fuese eficiente por sí mismo. Pero, eso se ha comprobado a lo largo de los años que no es verdad, el mercado tiene fallos y estos fallos del mercado sólo se pueden subsanar con la ayuda de la intervención pública. Los fallos de mercado pueden ser: los monopolios donde hay agentes con posiciones dominantes, externalidades negativas que afectan a terceros, ineficiencias para crear empresas o sectores, etc).

Por estos fallos de mercado surge la intervención pública que subsana en la medida de lo posible todas las consecuencias negativas, por ejemplo creando bienes públicos como la defensa (ejercito) o proporcionando alumbrado público. Hay bienes y servicios que una empresa privada no podría proporcionar y lo tienen que proporcionar las instituciones.

El problema viene cuando el sector público no soluciona los fallos de mercado, incluso hay ocasiones en los que agranda estos fallos. Y es que al final las decisiones públicas dependen de los decisiones que tomemos los ciudadanos de a pie, los políticos que llevemos al parlamento son los que van a poner en marcha las leyes.

Pues bien, ya sabes porque surgió el sector público. Surgió para corregir los fallos de mercado.

¡Después de tanta explicación vamos a entrar en materia! ¿Quién participa en las decisiones públicas?

(Todos los individuos según la ciencia económica actúan según sus intereses y sus beneficios, en economía lo llamamos según su utilidad)

1.      1)  Los/as políticos/as. Un agente que participa en las decisiones públicas son los políticos. ¿Y cómo lo hacen? Ellos quieren maximizar su utilidad, eso quiere decir que quieren maximizar el número de votos. ¿Cómo lo hacen? Muchos pensareis que con promesas electorales y sí es así, pero, esas promesas están muy bien pensadas para maximizar sus votos. ¿Cómo lo hacen? Con la teoría del votante mediano.

Los partidos políticos siempre se intentan acercar al votante común de su región, por eso normalmente los partidos se acercan al centro ideológico, así captan votantes de la izquierda y de la derecha. Lo que ocurre con esto es que predomina el bipartidismo hasta que salen competidores por los extremos y se crea un multipartidismo.

Déjame que te lo explique con los chiringuitos de la playa, seguro que me explico mejor: Si abren una playa para bañistas y quieres poner un chiringuito, seguro que te vas al centro de la arena, así captarás a los bañistas que se sitúen a la izquierda y a la derecha. Además si te llega un competidor, hará lo mismo, se situará cerca de ti y estaréis los dos en el centro repartiéndoos la orilla de la playa. Lo que ocurrirá con el paso del tiempo es que vendrán más personas con ganas de abrir un chiringuito y lo pondrán en los extremos de la orilla y os robarán parte de la clientela. (Pues con los partidos políticos pasa lo mismo. Si no me crees mira alrededor, mira la historia de la creación de los partidos de municipios, comunidades, regiones, países, etc)

 

2.      2)  Los/as votantes: aquí te traigo el otro agente que influye en las elecciones políticas. Los votantes quieren maximizar su utilidad y eso quiere decir que quieren que sus beneficios de ir a votar sean mayores que sus costes.

La ciudadanía iremos a votar si de verdad vemos utilidad en ello. Y esto, está explicado con una fórmula muy fácil:

 

Utilidad= Beneficios – Costes. Iremos a votar cuando Beneficios sean mayores que costes.

 U= B*P+D – C

U= UTILIDAD

B= BENEFICIO

P= PROBABILIDAD DE QUE GANE EL PARTIDO QUE QUIERE EL INDIVIDUO

D: UTILIDAD E PARTICIDAR EL LA DEMOCRACIA

C= COSTES

 

Todo esto tiene una explicación matemática, pero te lo explicaré con palabras para que nos resulte más ameno y más didáctico:

Una persona irá a votar si cree que el beneficio de ir es mayor que los costes. Los beneficios están influidos por la probabilidad de que salga el partido que queremos, es decir si mi partido tiene probabilidad de ganar, iré a votar con mayor probabilidad que si sé que no  tiene probabilidad de ganar, a parte la utilidad que nos de ir a votar también influye en los beneficios, es decir, si una persona cree de verdad en los políticos, en la democracia y tiene conciencia política irá a votar con mayor probabilidad que una que no lo sienta. También afectan las crisis económicas y políticas, las ganas que tengamos de cambiar el partido actual que nos gobierna, las campañas de miedo que hagan otros partidos competidores o la presión política que tengan los medios de comunicación.

En los costes afecta el clima (está comprobado que los días de lluvia, la participación es menor), la distancia entre nuestro domicilio y el colegio electoral, el tráfico si tenemos que llegar al colegio por medio de transporte,  el descontento político, situaciones restrictivas como las del COVID o situaciones como la del miedo por contraer el COVID. Es decir, todo aquello que no nos proporcione comodidad de ir a votar.

Con todo esto espero que seas capaz de entender porque las elecciones de Cataluña han sido las elecciones con menos participación electoral y es que en gran medida está relacionado con el miedo al COVID, además aunque en Cataluña siga habiendo un clima de crispación no es como el de diciembre del 2017 donde habían pasado pocos meses desde el 1 de octubre, día de Cataluña donde surgen crispaciones políticas muy ligadas al deseo de la independencia.

*Todos estos beneficios y costes también se ven en el voto por correo, no solo el presencial.

Un triunfo real de la democracia sería que todos los ciudadanos viésemos mayor beneficios de ir a votar que mayores costes. No tenemos que olvidar que el hemiciclo es una representación de la población y será más real cuantas más personas acudamos a las urnas. No hay que esperar a vivir crisis económicas y políticas o crispación social para hacer uso de nuestro derecho como ciudadanos y ciudadanas. Desde mi punto de vista el ir a votar es un logro de la libertad individual y sobre todo, es un mecanismo para la mejora de la gobernanza.

 

 


domingo, 24 de enero de 2021

¿Por qué sube el precio de la luz en las olas de frío?

 Las pasadas semanas hemos visto titulares haciendo alusión a la subida del precio de la luz y por eso, a continuación, vamos a ver la parte  económica que explica esta variación en el precio de la luz, un bien que  es de primera necesidad en los países desarrollados.

Primero, debemos conocer que hay dos tipos de mercados de la luz en España. El mercado de la luz en España está dividido en dos, el mercado regulado y el mercado libre. Es muy importante conocer esto, ya que la subida del precio de la luz sólo afecta a las personas que tienen contratado su suministro de luz a través del mercado regulado.

-          MERCADO LIBRE: el consumidor firma un contrato en el que  se fija un precio de la luz estable.

-          MERCADO REGULADO (Aproximadamente el 43% de la población española): en este mercado el precio de la luz se fija a cada hora y depende de la oferta y la demanda. El precio está fijado por los mayoristas en un modelo de compra y venta a los comercializadores.

Con lo cual, primera idea: SÓLO VARIARÁ TU FACTURA DE LA LUZ SI HAS CONTRATADO TU SUMINISTRO CON EL MERCADO REGULADO.

Pero aunque tengas un contrato con una empresa comercializadora y sepas lo que vas a pagar durante este año, también es importante que conozcas por qué el precio de la luz está subiendo en el mercado regulado.

MOTIVOS DE LA VARIACIÓN DEL PRECIO DE LA LUZ

Has leído que en el mercado regulado se fija el precio según la oferta y la demanda (Si no conoces la ley de la oferta y la demanda, lee la publicación donde hablábamos de este tema).

-          Factores medioambientales: cuando hay olas de frío o de  calor, hay un aumento de la demanda de la luz. ¿Por qué? Porque aumentamos el consumo de calefactores, aires acondicionados y otros aparatos eléctricos que nos ayudan a combatir las dificultades climáticas. Con lo cual a mayor demanda, mayor precio se fija en el mercado.

Otros factores ambientales puede ser la falta de aire y agua, es decir en momentos de sequía donde no haya energía eólica e hidráulica que ayuden a crear energía eléctrica. Por eso en momentos de sequía o de nevadas como Filomena, el precio se dispara.

 

-          Causas gubernamentales: España suele comprar la energía eléctrica a países terceros con lo cual el precio está afectado por la inestabilidad política internacional, como por ejemplo la subida de precio de la materia prima del gas que se ha vivido estas semanas en el mercado asiático. También el precio se ve afectado por la inestabilidad de las instituciones políticas.

 

-          Factores relacionados con los combustibles y la contaminación: en la Unión Europea aumentó las tasas de derecho de emisión de CO2 para luchar contra el cambio climático. Al pagar más caro estas tasas, los productores tienen mayores costes de producción y trasladan al consumidor final su coste, pagando así el consumidor final un precio más elevado.

SOLUCIONES:

Para sintetizar podemos ver que el precio de la luz se guía por la oferta y la demanda fijada en un oligopolio, por las inestabilidades políticas y por las leyes de la UE que hacen que el precio se agrave (Hay otros factores que pueden agravar el precio como los componentes de las facturas: Los peajes de acceso: los fija el Gobierno y sirven para pagar lo que cuesta mantener la red eléctrica y hacer llegar la energía hasta tu casa. Los impuestos: el Impuesto Especial sobre la Electricidad (5,11%) y el IVA (21%) y el consumo: lo que diferencia y separa a los dos mercados es el precio que se cobra por producir electricidad)

Antes de seguir, ¿Sabes que es un Oligopolio? Es un mercado que está constituido por pocas empresas como es el caso del mercado eléctrico. En un oligopolio las empresas tienen poder para fijar el precio, por ello suelen tener grandes beneficios y suelen fijar un precio entre los que componen este mercado. (Esto último es ilegal y se llama cártel)

Aunque sabemos los motivos de la subida hay que analizar un poco más el tema.

España es un país que goza de tener luz solar a diario durante muchas horas, es un recurso valioso que no se aprovecha en este país (Quizá no interese a muchos ejecutivos de las grandes empresas eléctricas que curiosamente son todos ex políticos, este blog es objetivo y por ello dejaré la política a un lado, y propondré algunas de las soluciones que se podrían adoptar para disminuir el precio de la luz).

Algunas de las soluciones para que el precio de la luz baje serían las siguientes:

-          Que se baje el  IVA  de la luz. Es una solución pero no es efectiva, los productores trasladarían el precio al consumidor final, aumentarían sus beneficios porque no bajaría el precio final y el consumidor final pagaría lo mismo. Con lo cual, no solucionaría nada al consumidor final, sí beneficiaría a la empresa que tendría más margen de beneficio. (Leed el blog donde hablé de los impuestos, el IVA grava el consumo final de un bien, no es solución a largo plazo para este mercado)

-          Nacionalizar el mercado de la luz. Se eliminaría el oligopolio y se quitaría el poder de negociación a las empresas, con lo cual se podría poner precios más bajos.

-          Incentivar la producción de energía renovable. Para mí, personalmente sería una medida excepcional. Bajo mi punto de vista (Siendo economista y siendo amante de la ecología y la sostenibilidad ambiental) creo que sería un auténtico pelotazo si nuestro país optara por este tipo de energía. Podríamos utilizar la luz solar para transformarla en energía eléctrica y sin grandes costes ya que es un recurso disponible en nuestro país. Pero, esta medida sólo se haría efectiva si desde las élites ayudaran a la población y les diesen ayudas para implantar paneles solares. Pensemos que tener energía renovable tiene grandes beneficios para muchos ámbitos ¡Son todo externalidades positivas! (Mira la publicación donde hablaba de externalidad positiva 😊)

A parte, habría mayor competencia y cuanta más competencia haya en un mercado, más poder de negociación tienen los consumidores y menos los productores. Al tener una energía alternativa, tendrían que bajar los precios si quisiesen seguir con su cuota de mercado.

 En resumen, es importante conocer que es España hay dos tipos de mercado que fijan el precio que pagará el consumidor final y es importante conocer porque aumenta el precio del bien, si es un componente económico o político, hay que fijarse detalladamente en quien fija ese precio y en quien sale beneficiado. Es un tema muy delicado ya que la luz es una necesidad básica y puede poner a familias en riesgo de exclusión o de pobreza. También es importante analizar las posibles soluciones.

 

 

lunes, 9 de noviembre de 2020

¿Qué son los impuestos? ¿Qué tipos de impuestos hay? ¿A qué se dedica la recaudación? ¿Qué política fiscal te beneficia?

 

Hoy te vengo a hablar de los impuestos. ¿Sabes realmente qué es un impuesto? ¿Sabes a qué está destinado? ¿Sabes quién lo recauda? ¿Sabes que impuestos te benefician o perjudican? ¿Qué política fiscal te conviene según tu renta? Sigue leyendo para contestar a estas preguntas.

El tema de los impuestos es un tema muy interesante y del que nos deberían hablar en nuestros primeros años de enseñanza. La mayoría de personas se aterrorizan cuando llega la hora de pagar impuestos y esto es así porque la población no tiene conocimiento real de lo que es un impuesto, sus funciones y sus repercusiones.

Por ello, en esta publicación vamos a ir poco a poco conociendo más sobre este instrumento fiscal.

Primero, ¿Qué es un impuesto?

Es un tributo obligatorio que se destina  a cubrir el gasto del Estado. Es decir, es un tributo que debemos pagar por el simple hecho de ser ciudadanos de un municipio, ciudad, comunidad autónoma, país o unión de países.

Pero, ¿Por qué tenemos que pagar estos impuestos? Principalmente, para hacer frente al gasto público (este gasto no sólo se financia con impuestos, también con deuda pública). Ahora bien, ¿Qué es el gasto público que todos tenemos que financiar? Son los gastos que destina el estado a sustentar nuestro estado del bienestar. ¿Y qué es este estado de bienestar? Las prestaciones y servicios públicos de los que disfrutamos, es decir, la sanidad, la educación, las pensiones, las prestaciones por desempleo, las ayudas por incapacidad, carreteras, defensa militar, etc.

Hay una relación directa entre la presión fiscal de los países y la calidad de sus servicios. Por ejemplo, los países nórdicos o Francia son países con gran volumen de impuestos, pero también tienen una gran calidad de vida gracias a las prestaciones que les da el Estado. Un ejemplo de esta relación lo podéis ver comparando la presión fiscal de América Latina y la de Europa donde se ve claramente que cuantos más impuestos recaude un Estado, mayor estado del bienestar tendrá. (También es muy interesante analizar las distintas presiones fiscales de los países de Europa y ver las  distintas prestaciones de las que disfrutan)

Ojo, es muy importante pagar impuestos y “cuanto más, mejor”, pero, es más importante que se destinen de forma eficiente. De nada sirve subir impuestos si la gestión de un gobierno no es buena.

Parece que pagar impuestos no es tan aterrador y gracias a pagar estos tributos podemos disfrutar de prestaciones que nos ayudan a reducir la desigualdad de los ciudadanos, a redistribuir mejor la riqueza, asegurar a la población en situaciones de emergencia económica o sanitarias, etc.

Los beneficios de pagar impuestos son inmensos, pero, hay que saber canalizar bien estos ingresos y potenciar al máximo las prestaciones.

Al gozar cada década de un mayor bienestar, el gasto público se agrava y la recaudación de  los impuestos son mayores cada año. Por esta razón, es lógico ver que cada vez los ciudadanos paguen más impuestos, pero, si se pagan más impuestos debe haber mayores prestaciones o de mejor calidad.  (Otro dato curioso es el gasto público de España, se aprecia en estos últimos años que el gasto se mantiene debido a que no se aprueban nuevos presupuestos por la repetición de elecciones nacionales)

Es importante saber que en el caso de España la política fiscal, es decir, “los impuestos que se pagan” tienen que estar dentro de los límites que marque la unión Europea ya que somos un país que está dentro a la zona euro y sujeto a los requisitos del tratado de Maastricht.

Segundo, ¿Qué tipo de impuestos hay?

En este apartado, explico los tipos de impuestos existentes en España:

-          Directos: gravan la renta o patrimonio de las personas. Son impuestos más equitativos ya que cada uno pagará según su situación personal. Por ejemplo: el IRPF o el Impuesto de sociedades.

-          Indirectos: gravan el consumo y las transmisiones patrimoniales. Son impuestos menos equitativos ya que se paga el tributo según la situación económica, todos pagamos lo mismo. Por ejemplo el IVA o el impuestos especiales (alcohol, tabaco, hidrocarburos)

Es muy importante distinguir que impuestos son directos e indirectos. Si hay reformas fiscales, será más equitativo que suban impuestos directos que los  indirectos.

Os pongo un ejemplo, si suben el IRPF o el impuesto de Sociedades, pagará más la persona que más tiene. Sin embargo, si suben el IVA, todos (independientemente de la renta) pagaremos más por comprar una barra de pan.

Imagina que vas con tu mejor amigo a beber una cerveza, los dos pagáis el mismo IVA (Impuesto del valor añadido) por esa cerveza, sin embargo puede ser que tu mejor amigo sea el más rico de la cuadrilla y tú el más pobre. El IVA no es equitativo. Sin embargo, si suben el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas, tu mejor amigo pagará más que tú porque se grava según las situaciones personales, es más equitativo.

Es muy importante que cuando votes a partidos políticos te fijes en la política fiscal, analizar vuestro esfuerzo fiscal con cada impuesto. El esfuerzo fiscal de las rentas bajas es mayor que el de las rentas altas en impuestos directos. Te explico, si suben impuestos indirectos, todos pagamos el mismo porcentaje. Es decir la persona que gasta 1000 euros paga en impuestos el mismo porcentaje que la persona que gasta 100, sin embargo, el esfuerzo de la persona que gasta 100 es mucho mayor. (Piensa en que gastas X dinero y te quitan la mitad, si tienes 10 euros y te quitan 5, no es el mismo peso fiscal que si tienes 100 euros y te quitan 50). Como esto puede ser regresivo, existen los impuestos que son escalonados o por tarifas (normalmente, los impuestos directos).

Cuando los impuestos son por tarifas, significa que según el tramo de renta en el que te encuentres pagarás más porcentaje o menos.

Tercero: La incidencia de los impuestos.

Hay impuestos regresivos, proporcionales o progresivos.

Los progresivos son aquellos impuestos que tienen tarifas, donde el que tiene mayor base imponible pagará más, por ejemplo, en el IRPF.

Los proporcionales son aquellos en los que todos pagan la misma proporción, tengan más o menos renta. Ej: el IVA.

Regresivos: a mayor base imponible, pagan menos proporción.

Cuatro: Atentos/as con la traslación del impuesto.

Cuando se modifica la política fiscal y suben impuestos, hay que analizar con mucho cuidado que el impuesto no se pueda trasladar. Hay muchas veces que se suben impuestos y los que deberían de hacer frente al impuesto por ley, se lo trasladan a terceros vía precios o vía salarios.

 La traslación del impuesto depende de la elasticidad de los hechos imponibles.

(Haré una publicación explicando que es una elasticidad y cómo influye en la distribución de los impuestos.)

Quinto. ¿Quién lo recauda?

La descentralización de España también afecta a la política fiscal ya que los impuestos se recaudan por distintos gobiernos.

Hay impuestos que se recaudan por el Estado como por ejemplo el IRPF, otros por las comunidades autónomas como por ejemplo el impuesto de sucesiones y otros son recaudados por los municipios como por ejemplo el IBI.

También puede que la normativa y la gestión de los impuestos sean compartidas entre las comunidades autónomas y el Estado.

Sexto: OBJETIVO

He comentado al principio que el objetivo es recaudar ingresos para cubrir los gastos del estado del bienestar, pero también hay impuestos que buscan modificar nuestra actitud, por ejemplo los impuestos al diésel que intentan desincentivar el uso de este combustible y contribuir a un mundo más sostenible o los impuestos al tabaco que intentan reducir su consumo y optar por que las personas con más probabilidades de usar la sanidad pública, contribuyan más. (Compensan el coste social que provocan a otras personas, es decir las externalidades negativas de las que os hablaba en un post anterior)

 

CONCLUSIÓN

Mi objetivo con esta publicación es que te pares a analizar las políticas fiscales, ver si elevan o disminuyen impuestos directos o indirectos, ver si son progresivos, proporcionales o regresivos y que veas que cada persona según sus intereses individuales le beneficia unas u otras políticas fiscales.

Aparte, quiero que veas que es muy importante el ingreso de todos los impuestos para tener un estado del bienestar que nos proporcione bienes y servicios públicos, por eso es fundamental ser responsable y contribuir con al mantenimiento y desarrollo de nuestro bienestar.

Gracias a los impuestos se desarrollan políticas de desarrollo, políticas de protección (desempleo, maternidad, paternidad) o programas del bienestar, entre muchas otras.



lunes, 31 de agosto de 2020

¿QUÉ ES EL COSTE DE OPORTUNIDAD?

Ahora que oímos hablar de las negociaciones para el nuevo presupuesto general del Estado, es muy importante conocer el concepto de “Coste de oportunidad”.

Cada partido político quiere destinar mayor número de recursos económicos a unas partidas que a otras. Es decir, cada partido da más importancia a unas partidas que a otras según la ideología que contengan.

Vemos por ejemplo partidos que  prefieren eficiencia a equidad y viceversa. Algunos partidos (Los más conservadores, normalmente) optan por la eficiencia de los recursos económicos. Sin embargo, otros partidos optan por la distribución de los recursos aunque el resultado económico sea menos eficiente.

Cada persona como ser racional dará más valor a unas políticas que a otras (Cada persona debe estudiar todas las alternativas posibles y optar por la que más le convenga a él). Pero, normalmente, aquí todos y todas cometemos un gran error: solo observamos lo que nos conviene en el momento, pero no pensamos en lo que perdemos optando por una política y dejando de lado otra. 

Esto se llama coste de oportunidad. La definición de coste de oportunidad es la siguiente: “El coste de la alternativa a la que renunciamos cuando tomamos una determinada decisión, incluyendo los beneficios que podríamos haber obtenido eligiendo la opción alternativa.” En definitiva, son los recursos que dejamos de obtener o que representan un coste por el hecho de no haber elegido una alternativa posible.

Siendo clara es: “El valor de la mejor opción no seleccionada”

Siempre que los recursos sean limitados y tengas que elegir una opción, existe un coste de oportunidad. Los costes no son solo financieros, hay costes sociales y costes temporales.

En política siempre se intenta maximizar el bienestar social, por eso durante la crisis sanitaria todos los países del mundo optaron por priorizar a los enfermos más jóvenes que a los ancianos. ¿Es moral? No lo sé, pero es más “Eficiente para cualquier país”. Es decir, el coste de oportunidad es menor. Todos los países prefieren salvar vidas jóvenes que aportan crecimiento al PIB con su trabajo que salvar a ancianos que no aportan recursos económicos y que además socialmente son más costosos ya que perciben una pensión por jubilación. (Aquí también están presentes las externalidades, explicadas ya en otra publicación)

Vamos a dejar la economía y la política a un lado, te voy a dar ejemplos de la vida cotidiana para que entiendas mejor el concepto (Seguro te sientes identificado/a con este ejemplo):

El tiempo es limitado para todos los seres humanos y por ello debemos tomar la elección que creemos que nos maximiza nuestro bienestar o nuestra felicidad.

Imagina que tu amigo/a te invita a su cumpleaños, es una fiesta donde van a estar todos tus amigos y amigas y además, lleváis mucho tiempo sin estar juntos todo el grupo de amigos/as. Pero, tienes una entrada para un concierto que compraste hace meses  para  ese día a la misma hora. ¿Qué vas hacer? ¿Qué alternativa eliges? ¿Cuál te apetece más? ¿Qué pierdes si eliges ir al cumple de tu amigo/a? ¿Y qué pierdes si vas al concierto?

Se te presenta un gran reto y es estudiar el coste de oportunidad.

Aquí, entra en juego el valor que das a una alternativa o a otra (Tu “ideología y tus valores”).

Optarás por una opción u otra según el valor sentimental que le des a una alternativa u otra.

Por ejemplo, si llevas mucho tiempo sin ver a tus amigos, si el cumple es de uno de tus mejores amigos o incluso si la condición atmosférica es mala y el concierto es al aire libre, elegirás la opción del cumpleaños de tu amigo/a.

Pero, sin embargo, si el concierto es de tu grupo favorito, si es el último concierto de la gira o incluso la despedida del grupo, decidirás ir al concierto.

¿Cuál es el coste de oportunidad de cada uno? Hemos dicho que el coste de oportunidad son los beneficios de la opción no elegida.

¿Cuál es el coste de oportunidad de ir al cumpleaños de tu amigo/a? CORRECTO. Es la opción de ir al concierto, es decir, el coste económico de las entradas, el coste social de estar con otro grupo de amigos con los que ibas al concierto y por supuesto, has perdido la adrenalina que da ver a tu grupo favorito tocando en directo.

¿Y el coste de oportunidad de ir al concierto? CORRECTO. Has perdido pasar una noche de risas con tus mejores amigos y acompañar a tu amigo/a en su día.

Siempre que tomamos decisiones en la vida hay un coste de oportunidad que debemos estudiar. Y, tanto si es económico como si no lo es, hay que anticiparnos al coste de oportunidad a largo plazo. La decisión del concierto o del cumple es un coste de oportunidad a corto plazo (Aunque también a largo plazo, cuando te recuerden lo bien que lo pasaron en el cumple o concierto que no estuviste), pero sobre todo en políticas públicas, el coste de oportunidad es  a largo plazo. De hecho, recordad que las Comunidades Autónomas abren hospitales en sus primeros y últimos años de legislatura, mientras los recortes se hacen durante toda la legislatura y se hacen visibles cuando pasan los años y ya no está el mismo gobierno que eligió esas políticas. Así, los ciudadanos nos quedamos con la percepción de que el político/a que presidia en esa legislatura abrió muchos hospitales y los efectos de los recortes los vemos con el siguiente presidente/a.

Volviendo a la economía, se debe optar por la opción que distribuya mejor el  bienestar social.

Quizá si ejecutas políticas públicas más redistributivas, estás perdiendo eficiencia en los recursos que se explotan, pero reduces la desigualdad. O si optas por políticas eficientes, puedes explotar los recursos económicos con grandes beneficios, pero aumentas la brecha de pobreza entre clases sociales.

Contemplar el coste de oportunidad en cada decisión es imprescindible, hay que analizar los costes para la economía, para la sociedad y en todos los espacios temporales.

Hay que estar atentos a lo que se aprueba en cada legislatura, pero también a lo que se rechaza.

Otros ejemplos de coste de oportunidad en la vida cotidiana pueden ser comprar un pantalón o una camiseta, el coste de oportunidad sería la prenda no adquirida.  Otro ejemplo muy visible y que se estudia en las primeras clases de economía  es el coste de oportunidad entre trabajar  y estudiar una carrera universitaria. Los costes económicos de elegir estudiar serían: los libros y la matrícula, entre otros. El coste temporal sería: el tiempo que tardas en ir a la universidad, entre otros. Los costes sociales serían: el estar años estudiando y rechazar fiestas. Pero, hay costes de oportunidad y son los que corresponden a no elegir la opción de trabajar, sería el coste de trabajar, es decir el salario que pierdes al no trabajar esos cuatro años (mínimo) de carrera. Normalmente, la explicación económica de elegir estudiar es la mayor posibilidad de percibir un mayor salario en el futuro o el enriquecimiento intelectualmente en la materia que te apasiona.

A partir de ahora, en cada decisión (Sobre todo económica), te aconsejo que pienses: ¿Cuánto estás dispuesto a dejar ganar? Todas las decisiones llevan a perder algo.

En economía, las empresas  estudian los costes de oportunidad para saber qué beneficios pueden llegar a perder y elegir la mejor alternativa.

El coste de oportunidad tiene que ser el menor posible. En empresas, debe ser renunciar al  menor beneficio posible para elegir el mayor posible. Y en Estados debería ser renunciar a la opción que menos bienestar social genere y ejecutar la opción que mayor bienestar genere a ese país o unión de países.

Para profundizar, si quieres saber cómo se estudian los costes de oportunidad en economía, sigue leyendo.

Una forma de estudiar los costes de oportunidad sería con la Frontera de Posibilidades de Producción. (FPP)

Es un planteamiento analítico en el que se muestra  la cantidad máxima de bienes que se pueden producir en una economía o en una empresa con los recursos, tecnologías y factores de producción disponibles.

Por ejemplo: Una hamburguesa tiene un coste de 4 euros y un refresco tiene un coste de 2 euros. (Esto corresponde al coste)

Tienes 20 euros (Los recursos que posees)

¿Cuáles son las elecciones posibles que tienes?:

Opción 1: Comprar 5 hamburguesas. El coste de oportunidad  sería: no beber nada.

Opción 2: Comprar 10 refrescos. El coste de oportunidad sería: no comer nada.

O hacer combinaciones: 4 hamburguesas y 2 refrescos, 3 hamburguesas y 4 refrescos, etc.

Debes elegir la opción que mayor bienestar te ofrezca, aquí entran tus preferencias entre comer o beber y también, influye el momento en el que estés, quizá llevas todo el día comiendo y solo quieras beber o al revés.

Os adjunto un gráfico, donde se observan las posibles alternativas (PUNTOS DE LA RECTA ROSA). Alternativas inalcanzables (PUNTOS FUERA DE LA RECTA). Puntos ineficientes (ASTERISCOS)

Importante elegir la opción que sea más rentable (La que más bienestar te genere) y que sea eficiente (Esté situada en la recta).



Profundizaré más sobre la Frontera de Posibilidades de Producción (FPP)  en otras publicaciones.

Espero que hayas aprendido un concepto nuevo y que reflexiones lo que ganamos y perdemos como sociedad cada vez que se implanta una nueva política. (Además, espero que sea un concepto que tengas presente en tus decisiones personales).

 


miércoles, 24 de junio de 2020

¿Cómo consigue la élite pagar menos impuestos? ¿Qué es la ingeniería fiscal?

¿Nunca te has preguntado porque las grandes élites no pagan impuestos o pagan menos de lo que deberían y no son castigadas por la justicia? ¿Por qué tú sí tienes que pagar los impuestos puntualmente y ellos pueden no hacerlo? ¿Por qué ellos que tienen mucho más patrimonio que tú consiguen pagar sólo un 5% de sus ingresos en sus impuestos, mientras tu porcentaje es mucho más alto?

Muchas personas que soportan gran carga fiscal (Y que tienen bajos-medios ingresos y pequeños patrimonios) se quejan de todas estas actividades y lo denominan como un acto injusto e inmoral. Y sí, puede parecer injusto e inmoral, pero muchas de estas prácticas son legítimas, están dentro de la legalidad.

¿Cómo puede suceder esto? ¿Será por qué vivimos en un mundo donde las finanzas están globalizadas? Una causa puede ser la globalización de las finanzas, pero la explicación más correcta sería hablar de evasión y elusión fiscal.

Son dos conceptos distintos y que confundimos a menudo. Atento/a  a la definición:

-         -  Evasión fiscal: son acciones fraudulentas que tienen como fin evitar el pago de los impuestos o pagar menos impuestos que los que legalmente les corresponde a una persona física o jurídica.

La evasión fiscal es una práctica ilegal, está perseguida por la justicia a nivel internacional.

-        -   Elusión fiscal: son acciones legítimas que se realizan con el fin de evitar el pago de los impuestos o con el fin de pagar menos impuestos que los que legalmente les corresponde a una persona física o jurídica, aprovechando las lagunas legales.

La elusión fiscal es una práctica legal ya que aprovecha los vacíos legales para su realización. Como dice el refrán español “Hecha la ley, hecha la trampa”. Los economistas llamamos a esto “mecanismos de ingeniería fiscal”.

Y, ¿Qué mecanismos de ingeniería fiscal existen? Ahora te voy a exponer algunos de estos mecanismos y añadiré ejemplos para que quede más claro.

Dentro de la evasión fiscal (Ilegal) encontramos estas hazañas:

  1.        Ocultar ingresos. Por ejemplo, no hacer factura de todos los ingresos que recibe una empresa, de esta forma la empresa no tendrá que declarar el IVA de aquellos ingresos que ha recibido mediante la economía sumergida.
  2.     Aumentar ilícitamente los gastos deducibles de impuestos. Por ejemplo, pagar la gasolina del vehículo personal con la tarjeta bancaria de la empresa.
  3. Contrabando de mercancías. No declarar la importación o exportación de mercancías que están sujetas a gravamen. 

En las prácticas de elusión fiscal (Legal) podemos ver los siguientes acontecimientos:

  1.        Fraccionar las empresas por partes. Por ejemplo, en vez de poner el 100% de la facturación a una misma razón social, se divide entre varias empresas y al disminuir los ingresos de cada una se pagan menos impuestos porcentualmente. (Por ejemplo, si la ley nombrase que si se obtiene ingresos menores de 1000 euros tributarías al 2%, entre 1000 euros y 2000 euros al 5 % y más de 2000 euros al 10%. La empresa “Calzados Elsa” que tiene unos ingresos de 3000 euros dividiría esta cantidad entre “Calzados Elsa” que declararía unos ingresos de 900 euros, “Súper calzados” que declararía 1150 euros y “Calzados piraña” que tributaría 950 euros. Así en vez de pagar 3000*10%=300 euros, pagaría 900*2% +1150*5%+950*2%=18+57.5+19= 94,5 euros.) Todos los datos del ejemplo anterior son ficticios, pero en los impuestos que la tributación es por tarifas se suele llevar a cabo esta práctica. En mi ejemplo la diferencia entre 94.5 euros y 300 euros no parece mucha, pero cuando manejamos miles y millones de euros la diferencia porcentual es enorme.
  2.      Trasladar el dinero a paraísos fiscales. Los paraísos fiscales son países (Normalmente pequeños) donde se pagan pocos impuestos y hay falta de transparencia. La poca presión fiscal que hay en estos países incentivan que empresarios constituyan empresas ficticias que sirvan sólo para depositar su dinero, sin llevar a cabo una actividad comercial real. Por ejemplo, Suiza, Países Bajos, Bahamas o Panamá. (El parlamento europeo, concretamente el partido de los verdes, reclamaban que Inditex ahorró como mínimo 585 millones de euros entre el 2011 y 2014 gracias a esta técnica de ingeniería fiscal. Inditex  llevó su capital a Países Bajos, Irlanda y Suiza. Con esta técnica sólo pagó el 5 % de sus ingresos). Hay que recordar que todas las prácticas de elusión fiscal son legales y aunque a algunas personas les pueda parecen inmoral, no tiene ningún tipo de castigo fiscal. 
  3.      Subvenciones. Hay empresas que realizan subvenciones para luego no tener que declarar parte de los ingresos, ya que las subvenciones se suelen deducir. Por ejemplo, en Colombia había una cadena de supermercados que pedía a los consumidores dinero para destinarlo a niños con pocos recursos económicos y debido a esto, la empresa se descontaba parte de su carga tributaria. Al final, quien realizaba indirectamente la subvención eran los clientes de los supermercados y sin embargo, la rebaja tributaria era para la empresa.

Las autoridades internacionales luchan por ir acabando con todos los vacíos legales porque de esta forma los países a nivel nacional tendrían más ingresos sin necesidad de aumentar los impuestos. La solución a todo esto es mayor transparencia entre países y mayor persecución de todas estas actividades.

Hay convenios entre países que se llaman “Convenios de doble imposición” que persiguen las lagunas legales y la doble imposición. Es decir, son convenios entre dos países que marcan las pautas para que una persona no pague dos veces pero que pague al menos una vez. Te voy a dejar el link donde puedes ver todos los convenios que tiene España con los distintos países (https://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Normativa/Fiscalidad_Internacional/Convenios_de_doble_imposicion_firmados_por_Espana/Convenios_de_doble_imposicion_firmados_por_Espana.shtml) .

Aquí puedes ver qué pasaría si vivieses en dos países o tuvieras empresas en dos países. Los artistas se estudian muy bien estos convenios para registrar su domicilio fiscal. Por ejemplo, el tenista alemán, Boris Becker declaró que vivía en Mónaco cuando realmente vivía en Munich (Ya te puedes imaginar con qué fin…)

En mi caso estudié un par de convenios para hacer un trabajo cuando estudié el máster y me pareció muy curioso. Además, leyendo los convenios se ve como se consigue la regulación y la eficiencia tributaria a la vez que se busca justicia fiscal y social.

No obstante, en este ámbito de evasión y elusión fiscal interviene la cultura. Los países del sur de Europa (Los llamados PIGs) y los países de Latinoamérica son más propensos a realizar estas acciones que países del norte de Europa.

En próximas publicaciones hablaré de esta cultura, de la presión fiscal y de la importancia de pagar impuestos para mantener el Estado del Bienestar.






miércoles, 3 de junio de 2020

¿Quién fija el precio de los productos en una economía de mercado?

A veces los periódicos se llenan de titulares anunciando bajadas o subidas del precio de un bien concreto y hacen que ese cambio en el importe del bien sea un hecho notable en todo el planeta.

Por ejemplo, durante la cuarentena los periodistas han conseguido que el mundo tiemble y las personas hagan las siguientes preguntas: “¿Qué tendrá que ver el coronavirus con el petróleo?” “¿Por qué el petróleo no vale nada si sigue siendo petróleo?” “¿Qué el petróleo cotiza en negativo? ¡Si es un recurso preciado, eso es imposible!” “Ah claro, es la ley de la oferta y la demanda”

Se ha justificado la bajada del precio por la ley de la oferta y la demanda y, efectivamente, es una de las razones.

¿Sabes que el precio de un bien se fija en el mercado y depende de la demanda y la oferta? (MUCHO CUIDADO CON ESTO. ESTA LEY ES VÁLIDA SIEMPRE QUE ESTEMOS EN ECONOMÍA DE MERCADO Y LOS PRECIOS NO ESTÉN DETERMINADOS POR EL GOBIERNO) Digamos que la curva de la oferta y la curva de la demanda se cruzan y el punto en el que se cruzan determina el precio del producto y su cantidad.

Bien, hasta aquí vemos que hay una ley de oferta y demanda que marca el precio del artículo y este precio depende de dónde se encuentren dos curvas.

Pero… ¿Cada producto tiene sus curvas? ¿Las curvas que forma tienen? Sí, cada producto tiene sus propias curvas, por eso el precio de una cerveza no es el mismo que el precio de un smartphone. La forma y la pendiente de las curvas depende de varios factores. Por ejemplo, los oferentes analizan sus costes entre otras variables y la demanda analiza sus preferencias entre otros factores.

¡Vamos al lío! Por un lado del mercado está la oferta (Imagínate un conjunto de empresarios) y por otro lado, la demanda (Ahora piensa en un conjunto de consumidores).

La curva de oferta refleja que si el precio de un bien aumenta, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad ofrecida por los oferentes también aumentaría. (Ten muy presente que las demás variables no cambian). Es decir, si un empresario ve que tiene todas las variables constantes, como por ejemplo los costes de fabricación y ve que el precio de un bien sube, va a querer producir más para ganar más y así maximizar su beneficio.

Por otro lado, está la curva de demanda que refleja que si el precio de un bien baja, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad demandada aumentaría. Por ejemplo, si yo me quisiese comprar unas zapatillas de deporte y veo que el precio baja, es muy probable que me comprase dos pares y así maximizase mi satisfacción. (Ten en cuenta que las demás variables no cambian, es decir la moda de esas deportivas no puede cambiar)

Todo esto es muy abstracto así que mira la imagen y fíjate donde se cruza la oferta (línea azul) y la demanda (línea roja) hay un precio y una cantidad. Ese precio será el del bien y esa cantidad la que estará disponible en el mercado. (Para que te sea fácil puedes usar un truco: un producto escaso relaciónalo con un precio alto y, un producto abundante con un precio bajo. La escasez y abundancia dependerán de multitud de causas como puede ser una sequía que produce poca cosecha o una moda que incentiva el uso de un producto concreto).


¿Pero, cómo se alcanza ese punto de equilibrio?

Encontramos dos formas habituales:

- Exceso de oferta: cuando existe exceso de oferta, el precio al que se están ofreciendo los productos es mayor que el precio de equilibrio o hay mayor cantidad ofertada que la que se demanda. ¿Solución? Los oferentes bajarán los precios para aumentar las ventas.

-Exceso de demanda: existe escasez de bienes porque el precio al que se demanda es menor que el precio de equilibrio o la cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. ¿Solución? Los oferentes subirán el precio porque hay muchos consumidores para las cantidades disponibles.


Para entender la ley, muévete desde el exceso hasta el equilibrio y entenderás porqué el petróleo baja de precio y porqué las mascarillas suben de precio (En España, el ministerio de consumo, liderado por Alberto Garzón ha establecido un precio máximo para garantizar que el precio de mercado no fuese exagerado).

Los precios en las economías de mercado o mixtas no sólo se fijan en función de esta ley. También pueden cambiar si las condiciones de la demanda y la oferta cambian o si aparecen bienes sustitutivos o bienes complementarios (De estos movimientos hablaré en otra publicación)

Para comprobar que eres un/a experto/a en esta ley, vamos a volver al petróleo, mira el eje de la cantidad en el gráfico. La cantidad demandada ha disminuido (Menos movimiento de transportes en general) por ello, el precio va disminuyendo. CORRECTO ¡¡¡Hay un exceso de oferta!!!!

Pues esta es una razón por la cual el precio del petróleo cayó en picado. Pero, la verdad es que hay otras razones.

Y ya que estamos hablando del petróleo, te voy a dar otra de las razones por las que su precio ha disminuido.

La otra razón, tiene que ver con el espacio de almacenamiento, hay un gran stock. El coste de almacenarlo terminaría siendo más alto que el propio precio del petróleo (Cada vez que leas o escuches la palabra stock imagínate un almacén de una tienda o de un bar. Ahora imagínate un almacén lleno de yogures y sin que nadie los quiera. Pues bien, el empresario/a de esos yogures preferiría regalar los yogures que quedárselos y, no sólo porque es un producto que caduca, sino porque está ocupando lugar y no le da beneficio). La extracción de petróleo supone un alto coste para los empresarios y no están dispuestos a parar la producción con lo cual “los almacenes se llenan de petróleo y no hay sitio para más”. ¡Ahora tiene sentido! ¡Una pandemia paraliza el mundo, cae la demanda del petróleo y por primera vez en la historia cotiza en negativo!

Y un dato útil para acabar, el precio del petróleo es un buen indicador para analizar si se prevé una crisis internacional. Normalmente, el precio del petróleo disminuye cuando se avecina momentos de crisis y es uno de los primeros indicadores que puedes observar sin ser economista.

Mira la imagen y fíjate en el 2008 y en el 2020. ¿Coincide la bajada de precio con las crisis de Lehman Brother y con el COVID-19? Sí.



Con esta publicación espero que veas que la ley de oferta y demanda puede ser una de las causas de la variación en el precio de un bien y seas capaz de ver cómo variará un precio antes de que lo haga.


domingo, 17 de mayo de 2020

¿QUÉ ES UNA EXTERNALIDAD?


Uno de los primeros conceptos que se estudian al comenzar un curso de economía es la definición de “Externalidad”.

Estoy segura que alguna vez has oído su nombre. ¿Qué son las externalidades? Y, ¿Por qué son tan importantes en esta disciplina?

Una externalidad es el efecto no compensado de las acciones de un agente (Empresa, individuo…) sobre el bienestar de un tercero. Es decir, el impacto que causa una persona sobre otra, sin que se compense ese impacto. Por ejemplo, una externalidad puede ser el perro de tu vecino que no para de ladrar y te despierta todas las noches. En este ejemplo el acto del perro de tu vecino te afecta indirectamente porque no te deja descansar las horas que te gustaría y, esa molestia no está compensada porque no recibes nada que te beneficie a cambio. U otro ejemplo podría ser el olor a pan recién hecho que te entra por la ventana porque tu otra vecina hornea pan todas las mañanas. En este segundo caso, disfrutas el olor del pan que tanto te gusta pero no tienes ningún coste a cambio de ese beneficio.

Volviendo a la definición, me falta decirte que hay dos tipos de externalidades, las positivas y las negativas. Leyendo los ejemplos anteriores, ¿Podrías decir cuál es la externalidad positiva y cuál la negativa? ¡CORRECTO! El perro que no te deja dormir corresponde a la externalidad negativa y el olor del pan recién hecho a la externalidad positiva.

Pero, fíjate en una cosa muy importante, las dos te afectan y sin embargo, no hay una compensación por tu parte, ni pagas para oler todas las mañanas el pan, ni te pagan por aguantar los ladridos del perro cada noche.

Pues bien, en la vida cotidiana hay muchas actividades de naturaleza económica que causan externalidades y tanto las empresas como los gobiernos tienen que tenerlas en cuenta. ¿Por qué? Porque las externalidades son un fallo de mercado que deben solventar los gobiernos y por parte de las empresas hay que tener en cuenta el coste de la externalidad a la hora de producir y de analizar el impacto en el entorno interno y externo de la empresa.  

Los gobiernos de los distintos países y de las diferentes uniones de países trabajan para intentar paliar los daños colaterales que unos individuos provocan a otros. Por ejemplo, la Unión Europea ha puesto en vigor la ley C.A.F.E que compromete a las empresas del sector automovilístico a vender automóviles que no generen más de 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Esta nueva ley impacta de forma positiva al entorno medioambiental de los países de la unión acercando sus niveles de contaminación a los fijados para los objetivos de desarrollo sostenible del 2030.

Otro ejemplo claro y en el que se respaldan las políticas sociales es el mantenimiento del Estado del bienestar del que todos nos beneficiamos en los países desarrollados. Los gobiernos intentar mantener el nivel de bienestar interviniendo en la economía. Por ejemplo, si nos fijamos en EEUU o en barrios de ciudades donde hay gran desigualdad podemos ver la relación directa entre pobreza y criminalidad. En estos casos los gobiernos implantan ayudas sociales como prestaciones en especie o ayudas económicas como una renta de subsistencia para que la desigualdad disminuya y la pobreza de unos no desencadene (Debido a la escasez de recursos) en violencia o robos hacia otros. Socialmente el coste es menor cuando hay mayor igualdad porque los individuos de renta baja influyen menos de forma negativa a las personas de alta renta.

Por cierto, en el párrafo anterior he hablado de ayudas en forma de “prestaciones en especie”, ¿A qué me refiero con eso? Estas prestaciones son transmisiones sociales por ejemplo la educación obligatoria que garantiza acabar con el analfabetismo en un país.

En el ámbito fiscal también se tienen en cuenta estas externalidades, por ejemplo un fumador o una persona que consume gran cantidad de alcohol, tiene mayor probabilidad de utilizar la sanidad pública que una persona que no lleva a cabo estos actos en su día a día. Es por esto que los productos nocivos para la salud contienen un número mayor de impuestos.


Para terminar, te voy a dejar una curiosidad. ¿Sabes cómo se les llama a las personas que gozan de externalidades positivas? ¡Atento/a! En economía les llamamos “Free rider”, la traducción sería “Viajero sin billete”. Hace años un profesor de la universidad me dijo que  los vecinos del estadio del Rayo Vallecano son unos “Free-riders” ya que desde sus ventanas pueden disfrutar de los partidos que se juegan en el campo sin pagar entrada y en efecto, es un muy buen ejemplo de un auténtico "Free rider"


A partir de ahora serás capaz de observar el entorno que te rodea e identificar las externalidades positivas y negativas que causan otros agentes sobre ti. Además, puedes analizar las leyes y las políticas desde varios puntos de vista. Cuando anuncien una ley que no te beneficia a ti directamente, piensa si indirectamente te beneficia. (Imagina que gracias a unas rutinas tus vecinos consiguen que el perro ladre menos por las noches, tú descansarás más y todos tendréis un mayor bienestar. Lo mismo ocurre con las políticas de tu entorno)


¿ES MEJOR INVERTIR EN VIVIENDA O EN FONDOS DE INVERSIÓN?

  Muchos clientes me preguntan: “¿Qué hago con mis ahorros? ¿Compro una vivienda o invierto en fondos de inversión?” A estas preguntas no ...