lunes, 31 de agosto de 2020

¿QUÉ ES EL COSTE DE OPORTUNIDAD?

Ahora que oímos hablar de las negociaciones para el nuevo presupuesto general del Estado, es muy importante conocer el concepto de “Coste de oportunidad”.

Cada partido político quiere destinar mayor número de recursos económicos a unas partidas que a otras. Es decir, cada partido da más importancia a unas partidas que a otras según la ideología que contengan.

Vemos por ejemplo partidos que  prefieren eficiencia a equidad y viceversa. Algunos partidos (Los más conservadores, normalmente) optan por la eficiencia de los recursos económicos. Sin embargo, otros partidos optan por la distribución de los recursos aunque el resultado económico sea menos eficiente.

Cada persona como ser racional dará más valor a unas políticas que a otras (Cada persona debe estudiar todas las alternativas posibles y optar por la que más le convenga a él). Pero, normalmente, aquí todos y todas cometemos un gran error: solo observamos lo que nos conviene en el momento, pero no pensamos en lo que perdemos optando por una política y dejando de lado otra. 

Esto se llama coste de oportunidad. La definición de coste de oportunidad es la siguiente: “El coste de la alternativa a la que renunciamos cuando tomamos una determinada decisión, incluyendo los beneficios que podríamos haber obtenido eligiendo la opción alternativa.” En definitiva, son los recursos que dejamos de obtener o que representan un coste por el hecho de no haber elegido una alternativa posible.

Siendo clara es: “El valor de la mejor opción no seleccionada”

Siempre que los recursos sean limitados y tengas que elegir una opción, existe un coste de oportunidad. Los costes no son solo financieros, hay costes sociales y costes temporales.

En política siempre se intenta maximizar el bienestar social, por eso durante la crisis sanitaria todos los países del mundo optaron por priorizar a los enfermos más jóvenes que a los ancianos. ¿Es moral? No lo sé, pero es más “Eficiente para cualquier país”. Es decir, el coste de oportunidad es menor. Todos los países prefieren salvar vidas jóvenes que aportan crecimiento al PIB con su trabajo que salvar a ancianos que no aportan recursos económicos y que además socialmente son más costosos ya que perciben una pensión por jubilación. (Aquí también están presentes las externalidades, explicadas ya en otra publicación)

Vamos a dejar la economía y la política a un lado, te voy a dar ejemplos de la vida cotidiana para que entiendas mejor el concepto (Seguro te sientes identificado/a con este ejemplo):

El tiempo es limitado para todos los seres humanos y por ello debemos tomar la elección que creemos que nos maximiza nuestro bienestar o nuestra felicidad.

Imagina que tu amigo/a te invita a su cumpleaños, es una fiesta donde van a estar todos tus amigos y amigas y además, lleváis mucho tiempo sin estar juntos todo el grupo de amigos/as. Pero, tienes una entrada para un concierto que compraste hace meses  para  ese día a la misma hora. ¿Qué vas hacer? ¿Qué alternativa eliges? ¿Cuál te apetece más? ¿Qué pierdes si eliges ir al cumple de tu amigo/a? ¿Y qué pierdes si vas al concierto?

Se te presenta un gran reto y es estudiar el coste de oportunidad.

Aquí, entra en juego el valor que das a una alternativa o a otra (Tu “ideología y tus valores”).

Optarás por una opción u otra según el valor sentimental que le des a una alternativa u otra.

Por ejemplo, si llevas mucho tiempo sin ver a tus amigos, si el cumple es de uno de tus mejores amigos o incluso si la condición atmosférica es mala y el concierto es al aire libre, elegirás la opción del cumpleaños de tu amigo/a.

Pero, sin embargo, si el concierto es de tu grupo favorito, si es el último concierto de la gira o incluso la despedida del grupo, decidirás ir al concierto.

¿Cuál es el coste de oportunidad de cada uno? Hemos dicho que el coste de oportunidad son los beneficios de la opción no elegida.

¿Cuál es el coste de oportunidad de ir al cumpleaños de tu amigo/a? CORRECTO. Es la opción de ir al concierto, es decir, el coste económico de las entradas, el coste social de estar con otro grupo de amigos con los que ibas al concierto y por supuesto, has perdido la adrenalina que da ver a tu grupo favorito tocando en directo.

¿Y el coste de oportunidad de ir al concierto? CORRECTO. Has perdido pasar una noche de risas con tus mejores amigos y acompañar a tu amigo/a en su día.

Siempre que tomamos decisiones en la vida hay un coste de oportunidad que debemos estudiar. Y, tanto si es económico como si no lo es, hay que anticiparnos al coste de oportunidad a largo plazo. La decisión del concierto o del cumple es un coste de oportunidad a corto plazo (Aunque también a largo plazo, cuando te recuerden lo bien que lo pasaron en el cumple o concierto que no estuviste), pero sobre todo en políticas públicas, el coste de oportunidad es  a largo plazo. De hecho, recordad que las Comunidades Autónomas abren hospitales en sus primeros y últimos años de legislatura, mientras los recortes se hacen durante toda la legislatura y se hacen visibles cuando pasan los años y ya no está el mismo gobierno que eligió esas políticas. Así, los ciudadanos nos quedamos con la percepción de que el político/a que presidia en esa legislatura abrió muchos hospitales y los efectos de los recortes los vemos con el siguiente presidente/a.

Volviendo a la economía, se debe optar por la opción que distribuya mejor el  bienestar social.

Quizá si ejecutas políticas públicas más redistributivas, estás perdiendo eficiencia en los recursos que se explotan, pero reduces la desigualdad. O si optas por políticas eficientes, puedes explotar los recursos económicos con grandes beneficios, pero aumentas la brecha de pobreza entre clases sociales.

Contemplar el coste de oportunidad en cada decisión es imprescindible, hay que analizar los costes para la economía, para la sociedad y en todos los espacios temporales.

Hay que estar atentos a lo que se aprueba en cada legislatura, pero también a lo que se rechaza.

Otros ejemplos de coste de oportunidad en la vida cotidiana pueden ser comprar un pantalón o una camiseta, el coste de oportunidad sería la prenda no adquirida.  Otro ejemplo muy visible y que se estudia en las primeras clases de economía  es el coste de oportunidad entre trabajar  y estudiar una carrera universitaria. Los costes económicos de elegir estudiar serían: los libros y la matrícula, entre otros. El coste temporal sería: el tiempo que tardas en ir a la universidad, entre otros. Los costes sociales serían: el estar años estudiando y rechazar fiestas. Pero, hay costes de oportunidad y son los que corresponden a no elegir la opción de trabajar, sería el coste de trabajar, es decir el salario que pierdes al no trabajar esos cuatro años (mínimo) de carrera. Normalmente, la explicación económica de elegir estudiar es la mayor posibilidad de percibir un mayor salario en el futuro o el enriquecimiento intelectualmente en la materia que te apasiona.

A partir de ahora, en cada decisión (Sobre todo económica), te aconsejo que pienses: ¿Cuánto estás dispuesto a dejar ganar? Todas las decisiones llevan a perder algo.

En economía, las empresas  estudian los costes de oportunidad para saber qué beneficios pueden llegar a perder y elegir la mejor alternativa.

El coste de oportunidad tiene que ser el menor posible. En empresas, debe ser renunciar al  menor beneficio posible para elegir el mayor posible. Y en Estados debería ser renunciar a la opción que menos bienestar social genere y ejecutar la opción que mayor bienestar genere a ese país o unión de países.

Para profundizar, si quieres saber cómo se estudian los costes de oportunidad en economía, sigue leyendo.

Una forma de estudiar los costes de oportunidad sería con la Frontera de Posibilidades de Producción. (FPP)

Es un planteamiento analítico en el que se muestra  la cantidad máxima de bienes que se pueden producir en una economía o en una empresa con los recursos, tecnologías y factores de producción disponibles.

Por ejemplo: Una hamburguesa tiene un coste de 4 euros y un refresco tiene un coste de 2 euros. (Esto corresponde al coste)

Tienes 20 euros (Los recursos que posees)

¿Cuáles son las elecciones posibles que tienes?:

Opción 1: Comprar 5 hamburguesas. El coste de oportunidad  sería: no beber nada.

Opción 2: Comprar 10 refrescos. El coste de oportunidad sería: no comer nada.

O hacer combinaciones: 4 hamburguesas y 2 refrescos, 3 hamburguesas y 4 refrescos, etc.

Debes elegir la opción que mayor bienestar te ofrezca, aquí entran tus preferencias entre comer o beber y también, influye el momento en el que estés, quizá llevas todo el día comiendo y solo quieras beber o al revés.

Os adjunto un gráfico, donde se observan las posibles alternativas (PUNTOS DE LA RECTA ROSA). Alternativas inalcanzables (PUNTOS FUERA DE LA RECTA). Puntos ineficientes (ASTERISCOS)

Importante elegir la opción que sea más rentable (La que más bienestar te genere) y que sea eficiente (Esté situada en la recta).



Profundizaré más sobre la Frontera de Posibilidades de Producción (FPP)  en otras publicaciones.

Espero que hayas aprendido un concepto nuevo y que reflexiones lo que ganamos y perdemos como sociedad cada vez que se implanta una nueva política. (Además, espero que sea un concepto que tengas presente en tus decisiones personales).

 


miércoles, 24 de junio de 2020

¿Cómo consigue la élite pagar menos impuestos? ¿Qué es la ingeniería fiscal?

¿Nunca te has preguntado porque las grandes élites no pagan impuestos o pagan menos de lo que deberían y no son castigadas por la justicia? ¿Por qué tú sí tienes que pagar los impuestos puntualmente y ellos pueden no hacerlo? ¿Por qué ellos que tienen mucho más patrimonio que tú consiguen pagar sólo un 5% de sus ingresos en sus impuestos, mientras tu porcentaje es mucho más alto?

Muchas personas que soportan gran carga fiscal (Y que tienen bajos-medios ingresos y pequeños patrimonios) se quejan de todas estas actividades y lo denominan como un acto injusto e inmoral. Y sí, puede parecer injusto e inmoral, pero muchas de estas prácticas son legítimas, están dentro de la legalidad.

¿Cómo puede suceder esto? ¿Será por qué vivimos en un mundo donde las finanzas están globalizadas? Una causa puede ser la globalización de las finanzas, pero la explicación más correcta sería hablar de evasión y elusión fiscal.

Son dos conceptos distintos y que confundimos a menudo. Atento/a  a la definición:

-         -  Evasión fiscal: son acciones fraudulentas que tienen como fin evitar el pago de los impuestos o pagar menos impuestos que los que legalmente les corresponde a una persona física o jurídica.

La evasión fiscal es una práctica ilegal, está perseguida por la justicia a nivel internacional.

-        -   Elusión fiscal: son acciones legítimas que se realizan con el fin de evitar el pago de los impuestos o con el fin de pagar menos impuestos que los que legalmente les corresponde a una persona física o jurídica, aprovechando las lagunas legales.

La elusión fiscal es una práctica legal ya que aprovecha los vacíos legales para su realización. Como dice el refrán español “Hecha la ley, hecha la trampa”. Los economistas llamamos a esto “mecanismos de ingeniería fiscal”.

Y, ¿Qué mecanismos de ingeniería fiscal existen? Ahora te voy a exponer algunos de estos mecanismos y añadiré ejemplos para que quede más claro.

Dentro de la evasión fiscal (Ilegal) encontramos estas hazañas:

  1.        Ocultar ingresos. Por ejemplo, no hacer factura de todos los ingresos que recibe una empresa, de esta forma la empresa no tendrá que declarar el IVA de aquellos ingresos que ha recibido mediante la economía sumergida.
  2.     Aumentar ilícitamente los gastos deducibles de impuestos. Por ejemplo, pagar la gasolina del vehículo personal con la tarjeta bancaria de la empresa.
  3. Contrabando de mercancías. No declarar la importación o exportación de mercancías que están sujetas a gravamen. 

En las prácticas de elusión fiscal (Legal) podemos ver los siguientes acontecimientos:

  1.        Fraccionar las empresas por partes. Por ejemplo, en vez de poner el 100% de la facturación a una misma razón social, se divide entre varias empresas y al disminuir los ingresos de cada una se pagan menos impuestos porcentualmente. (Por ejemplo, si la ley nombrase que si se obtiene ingresos menores de 1000 euros tributarías al 2%, entre 1000 euros y 2000 euros al 5 % y más de 2000 euros al 10%. La empresa “Calzados Elsa” que tiene unos ingresos de 3000 euros dividiría esta cantidad entre “Calzados Elsa” que declararía unos ingresos de 900 euros, “Súper calzados” que declararía 1150 euros y “Calzados piraña” que tributaría 950 euros. Así en vez de pagar 3000*10%=300 euros, pagaría 900*2% +1150*5%+950*2%=18+57.5+19= 94,5 euros.) Todos los datos del ejemplo anterior son ficticios, pero en los impuestos que la tributación es por tarifas se suele llevar a cabo esta práctica. En mi ejemplo la diferencia entre 94.5 euros y 300 euros no parece mucha, pero cuando manejamos miles y millones de euros la diferencia porcentual es enorme.
  2.      Trasladar el dinero a paraísos fiscales. Los paraísos fiscales son países (Normalmente pequeños) donde se pagan pocos impuestos y hay falta de transparencia. La poca presión fiscal que hay en estos países incentivan que empresarios constituyan empresas ficticias que sirvan sólo para depositar su dinero, sin llevar a cabo una actividad comercial real. Por ejemplo, Suiza, Países Bajos, Bahamas o Panamá. (El parlamento europeo, concretamente el partido de los verdes, reclamaban que Inditex ahorró como mínimo 585 millones de euros entre el 2011 y 2014 gracias a esta técnica de ingeniería fiscal. Inditex  llevó su capital a Países Bajos, Irlanda y Suiza. Con esta técnica sólo pagó el 5 % de sus ingresos). Hay que recordar que todas las prácticas de elusión fiscal son legales y aunque a algunas personas les pueda parecen inmoral, no tiene ningún tipo de castigo fiscal. 
  3.      Subvenciones. Hay empresas que realizan subvenciones para luego no tener que declarar parte de los ingresos, ya que las subvenciones se suelen deducir. Por ejemplo, en Colombia había una cadena de supermercados que pedía a los consumidores dinero para destinarlo a niños con pocos recursos económicos y debido a esto, la empresa se descontaba parte de su carga tributaria. Al final, quien realizaba indirectamente la subvención eran los clientes de los supermercados y sin embargo, la rebaja tributaria era para la empresa.

Las autoridades internacionales luchan por ir acabando con todos los vacíos legales porque de esta forma los países a nivel nacional tendrían más ingresos sin necesidad de aumentar los impuestos. La solución a todo esto es mayor transparencia entre países y mayor persecución de todas estas actividades.

Hay convenios entre países que se llaman “Convenios de doble imposición” que persiguen las lagunas legales y la doble imposición. Es decir, son convenios entre dos países que marcan las pautas para que una persona no pague dos veces pero que pague al menos una vez. Te voy a dejar el link donde puedes ver todos los convenios que tiene España con los distintos países (https://www.agenciatributaria.es/AEAT.internet/Inicio/La_Agencia_Tributaria/Normativa/Fiscalidad_Internacional/Convenios_de_doble_imposicion_firmados_por_Espana/Convenios_de_doble_imposicion_firmados_por_Espana.shtml) .

Aquí puedes ver qué pasaría si vivieses en dos países o tuvieras empresas en dos países. Los artistas se estudian muy bien estos convenios para registrar su domicilio fiscal. Por ejemplo, el tenista alemán, Boris Becker declaró que vivía en Mónaco cuando realmente vivía en Munich (Ya te puedes imaginar con qué fin…)

En mi caso estudié un par de convenios para hacer un trabajo cuando estudié el máster y me pareció muy curioso. Además, leyendo los convenios se ve como se consigue la regulación y la eficiencia tributaria a la vez que se busca justicia fiscal y social.

No obstante, en este ámbito de evasión y elusión fiscal interviene la cultura. Los países del sur de Europa (Los llamados PIGs) y los países de Latinoamérica son más propensos a realizar estas acciones que países del norte de Europa.

En próximas publicaciones hablaré de esta cultura, de la presión fiscal y de la importancia de pagar impuestos para mantener el Estado del Bienestar.






miércoles, 3 de junio de 2020

¿Quién fija el precio de los productos en una economía de mercado?

A veces los periódicos se llenan de titulares anunciando bajadas o subidas del precio de un bien concreto y hacen que ese cambio en el importe del bien sea un hecho notable en todo el planeta.

Por ejemplo, durante la cuarentena los periodistas han conseguido que el mundo tiemble y las personas hagan las siguientes preguntas: “¿Qué tendrá que ver el coronavirus con el petróleo?” “¿Por qué el petróleo no vale nada si sigue siendo petróleo?” “¿Qué el petróleo cotiza en negativo? ¡Si es un recurso preciado, eso es imposible!” “Ah claro, es la ley de la oferta y la demanda”

Se ha justificado la bajada del precio por la ley de la oferta y la demanda y, efectivamente, es una de las razones.

¿Sabes que el precio de un bien se fija en el mercado y depende de la demanda y la oferta? (MUCHO CUIDADO CON ESTO. ESTA LEY ES VÁLIDA SIEMPRE QUE ESTEMOS EN ECONOMÍA DE MERCADO Y LOS PRECIOS NO ESTÉN DETERMINADOS POR EL GOBIERNO) Digamos que la curva de la oferta y la curva de la demanda se cruzan y el punto en el que se cruzan determina el precio del producto y su cantidad.

Bien, hasta aquí vemos que hay una ley de oferta y demanda que marca el precio del artículo y este precio depende de dónde se encuentren dos curvas.

Pero… ¿Cada producto tiene sus curvas? ¿Las curvas que forma tienen? Sí, cada producto tiene sus propias curvas, por eso el precio de una cerveza no es el mismo que el precio de un smartphone. La forma y la pendiente de las curvas depende de varios factores. Por ejemplo, los oferentes analizan sus costes entre otras variables y la demanda analiza sus preferencias entre otros factores.

¡Vamos al lío! Por un lado del mercado está la oferta (Imagínate un conjunto de empresarios) y por otro lado, la demanda (Ahora piensa en un conjunto de consumidores).

La curva de oferta refleja que si el precio de un bien aumenta, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad ofrecida por los oferentes también aumentaría. (Ten muy presente que las demás variables no cambian). Es decir, si un empresario ve que tiene todas las variables constantes, como por ejemplo los costes de fabricación y ve que el precio de un bien sube, va a querer producir más para ganar más y así maximizar su beneficio.

Por otro lado, está la curva de demanda que refleja que si el precio de un bien baja, manteniéndose todo lo demás constante, la cantidad demandada aumentaría. Por ejemplo, si yo me quisiese comprar unas zapatillas de deporte y veo que el precio baja, es muy probable que me comprase dos pares y así maximizase mi satisfacción. (Ten en cuenta que las demás variables no cambian, es decir la moda de esas deportivas no puede cambiar)

Todo esto es muy abstracto así que mira la imagen y fíjate donde se cruza la oferta (línea azul) y la demanda (línea roja) hay un precio y una cantidad. Ese precio será el del bien y esa cantidad la que estará disponible en el mercado. (Para que te sea fácil puedes usar un truco: un producto escaso relaciónalo con un precio alto y, un producto abundante con un precio bajo. La escasez y abundancia dependerán de multitud de causas como puede ser una sequía que produce poca cosecha o una moda que incentiva el uso de un producto concreto).


¿Pero, cómo se alcanza ese punto de equilibrio?

Encontramos dos formas habituales:

- Exceso de oferta: cuando existe exceso de oferta, el precio al que se están ofreciendo los productos es mayor que el precio de equilibrio o hay mayor cantidad ofertada que la que se demanda. ¿Solución? Los oferentes bajarán los precios para aumentar las ventas.

-Exceso de demanda: existe escasez de bienes porque el precio al que se demanda es menor que el precio de equilibrio o la cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. ¿Solución? Los oferentes subirán el precio porque hay muchos consumidores para las cantidades disponibles.


Para entender la ley, muévete desde el exceso hasta el equilibrio y entenderás porqué el petróleo baja de precio y porqué las mascarillas suben de precio (En España, el ministerio de consumo, liderado por Alberto Garzón ha establecido un precio máximo para garantizar que el precio de mercado no fuese exagerado).

Los precios en las economías de mercado o mixtas no sólo se fijan en función de esta ley. También pueden cambiar si las condiciones de la demanda y la oferta cambian o si aparecen bienes sustitutivos o bienes complementarios (De estos movimientos hablaré en otra publicación)

Para comprobar que eres un/a experto/a en esta ley, vamos a volver al petróleo, mira el eje de la cantidad en el gráfico. La cantidad demandada ha disminuido (Menos movimiento de transportes en general) por ello, el precio va disminuyendo. CORRECTO ¡¡¡Hay un exceso de oferta!!!!

Pues esta es una razón por la cual el precio del petróleo cayó en picado. Pero, la verdad es que hay otras razones.

Y ya que estamos hablando del petróleo, te voy a dar otra de las razones por las que su precio ha disminuido.

La otra razón, tiene que ver con el espacio de almacenamiento, hay un gran stock. El coste de almacenarlo terminaría siendo más alto que el propio precio del petróleo (Cada vez que leas o escuches la palabra stock imagínate un almacén de una tienda o de un bar. Ahora imagínate un almacén lleno de yogures y sin que nadie los quiera. Pues bien, el empresario/a de esos yogures preferiría regalar los yogures que quedárselos y, no sólo porque es un producto que caduca, sino porque está ocupando lugar y no le da beneficio). La extracción de petróleo supone un alto coste para los empresarios y no están dispuestos a parar la producción con lo cual “los almacenes se llenan de petróleo y no hay sitio para más”. ¡Ahora tiene sentido! ¡Una pandemia paraliza el mundo, cae la demanda del petróleo y por primera vez en la historia cotiza en negativo!

Y un dato útil para acabar, el precio del petróleo es un buen indicador para analizar si se prevé una crisis internacional. Normalmente, el precio del petróleo disminuye cuando se avecina momentos de crisis y es uno de los primeros indicadores que puedes observar sin ser economista.

Mira la imagen y fíjate en el 2008 y en el 2020. ¿Coincide la bajada de precio con las crisis de Lehman Brother y con el COVID-19? Sí.



Con esta publicación espero que veas que la ley de oferta y demanda puede ser una de las causas de la variación en el precio de un bien y seas capaz de ver cómo variará un precio antes de que lo haga.


domingo, 17 de mayo de 2020

¿QUÉ ES UNA EXTERNALIDAD?


Uno de los primeros conceptos que se estudian al comenzar un curso de economía es la definición de “Externalidad”.

Estoy segura que alguna vez has oído su nombre. ¿Qué son las externalidades? Y, ¿Por qué son tan importantes en esta disciplina?

Una externalidad es el efecto no compensado de las acciones de un agente (Empresa, individuo…) sobre el bienestar de un tercero. Es decir, el impacto que causa una persona sobre otra, sin que se compense ese impacto. Por ejemplo, una externalidad puede ser el perro de tu vecino que no para de ladrar y te despierta todas las noches. En este ejemplo el acto del perro de tu vecino te afecta indirectamente porque no te deja descansar las horas que te gustaría y, esa molestia no está compensada porque no recibes nada que te beneficie a cambio. U otro ejemplo podría ser el olor a pan recién hecho que te entra por la ventana porque tu otra vecina hornea pan todas las mañanas. En este segundo caso, disfrutas el olor del pan que tanto te gusta pero no tienes ningún coste a cambio de ese beneficio.

Volviendo a la definición, me falta decirte que hay dos tipos de externalidades, las positivas y las negativas. Leyendo los ejemplos anteriores, ¿Podrías decir cuál es la externalidad positiva y cuál la negativa? ¡CORRECTO! El perro que no te deja dormir corresponde a la externalidad negativa y el olor del pan recién hecho a la externalidad positiva.

Pero, fíjate en una cosa muy importante, las dos te afectan y sin embargo, no hay una compensación por tu parte, ni pagas para oler todas las mañanas el pan, ni te pagan por aguantar los ladridos del perro cada noche.

Pues bien, en la vida cotidiana hay muchas actividades de naturaleza económica que causan externalidades y tanto las empresas como los gobiernos tienen que tenerlas en cuenta. ¿Por qué? Porque las externalidades son un fallo de mercado que deben solventar los gobiernos y por parte de las empresas hay que tener en cuenta el coste de la externalidad a la hora de producir y de analizar el impacto en el entorno interno y externo de la empresa.  

Los gobiernos de los distintos países y de las diferentes uniones de países trabajan para intentar paliar los daños colaterales que unos individuos provocan a otros. Por ejemplo, la Unión Europea ha puesto en vigor la ley C.A.F.E que compromete a las empresas del sector automovilístico a vender automóviles que no generen más de 95 gramos de CO2 por kilómetro recorrido. Esta nueva ley impacta de forma positiva al entorno medioambiental de los países de la unión acercando sus niveles de contaminación a los fijados para los objetivos de desarrollo sostenible del 2030.

Otro ejemplo claro y en el que se respaldan las políticas sociales es el mantenimiento del Estado del bienestar del que todos nos beneficiamos en los países desarrollados. Los gobiernos intentar mantener el nivel de bienestar interviniendo en la economía. Por ejemplo, si nos fijamos en EEUU o en barrios de ciudades donde hay gran desigualdad podemos ver la relación directa entre pobreza y criminalidad. En estos casos los gobiernos implantan ayudas sociales como prestaciones en especie o ayudas económicas como una renta de subsistencia para que la desigualdad disminuya y la pobreza de unos no desencadene (Debido a la escasez de recursos) en violencia o robos hacia otros. Socialmente el coste es menor cuando hay mayor igualdad porque los individuos de renta baja influyen menos de forma negativa a las personas de alta renta.

Por cierto, en el párrafo anterior he hablado de ayudas en forma de “prestaciones en especie”, ¿A qué me refiero con eso? Estas prestaciones son transmisiones sociales por ejemplo la educación obligatoria que garantiza acabar con el analfabetismo en un país.

En el ámbito fiscal también se tienen en cuenta estas externalidades, por ejemplo un fumador o una persona que consume gran cantidad de alcohol, tiene mayor probabilidad de utilizar la sanidad pública que una persona que no lleva a cabo estos actos en su día a día. Es por esto que los productos nocivos para la salud contienen un número mayor de impuestos.


Para terminar, te voy a dejar una curiosidad. ¿Sabes cómo se les llama a las personas que gozan de externalidades positivas? ¡Atento/a! En economía les llamamos “Free rider”, la traducción sería “Viajero sin billete”. Hace años un profesor de la universidad me dijo que  los vecinos del estadio del Rayo Vallecano son unos “Free-riders” ya que desde sus ventanas pueden disfrutar de los partidos que se juegan en el campo sin pagar entrada y en efecto, es un muy buen ejemplo de un auténtico "Free rider"


A partir de ahora serás capaz de observar el entorno que te rodea e identificar las externalidades positivas y negativas que causan otros agentes sobre ti. Además, puedes analizar las leyes y las políticas desde varios puntos de vista. Cuando anuncien una ley que no te beneficia a ti directamente, piensa si indirectamente te beneficia. (Imagina que gracias a unas rutinas tus vecinos consiguen que el perro ladre menos por las noches, tú descansarás más y todos tendréis un mayor bienestar. Lo mismo ocurre con las políticas de tu entorno)


jueves, 30 de abril de 2020

¿Cómo va a cambiar el mundo tras el COVID-19?


El otro día leí algunos de los cambios que se habían realizado a lo largo de nuestra historia debido a las diferentes pandemias.

Os voy a dejar los ejemplos que más me llamaron la atención:
Uno de ellos era la peste negra (1347-1353) y su relación directa con el declive de la servidumbre y el aumento de la intolerancia a las minorías (Especialmente la intolerancia a judíos y romaníes). Otro ejemplo que se mostraba era la viruela (Siglo XV-XVII), esta pandemia facilitó el proceso de colonización de las Américas y aceleró la riqueza mineral dedicada a la explotación de oro y plata causando una inflación masiva en el Imperio español que revolucionó los precios y transformó la forma de valorar el dinero (Fue un momento decisivo para el capitalismo actual).

Aparte de estos ejemplos había otros que me llamaron la atención como la propagación del SIDA (1980) y el impacto (negativo) social que tuvo en la comunidad LGTBIQ o el impacto del SARS (2002-2003) en la población de Hong Kong que hizo que aumentara el uso de mascarillas y la regularidad con la que se desinfectan las calles y zonas públicas hoy en día.

Cuando terminé de leer este artículo, pensé ¿El COVID-19 qué impactos tendrá a largo plazo? A corto plazo hemos visto caídas en las bolsas más importantes del mundo, cambios en las relaciones personales, estamos acostumbrándonos a ver a nuestros seres queridos a través de videollamadas o también, vemos modificaciones en la forma de trabajar, por ejemplo en la expansión del teletrabajo (Es verdad que el teletrabajo estaba más desarrollado en otros países europeos y que España no tenía tanta experiencia, pero aun así es una gran transformación en nuestra forma de trabajar a escala mundial).

Con todo esto me vino a la cabeza una teoría económica que estudié en la universidad y que me parece que puede ser una alternativa para nuestro ritmo de vida y que puede ser uno de los cambios que vengan de la mano del COVID-19. Se llama “La teoría del decrecimiento”, la verdad es que en clase no le dimos mucha importancia, pero a mí me llamó muchísimo la atención, sobre todo lo que me llamó la atención es que no tuviera tantos seguidores como otras teorías y además, me parece que esta teoría encaja con los objetivos de desarrollo sostenibles impuestos para el 2030, con la economía circular y con los efectos ambientales del COVID-19.

Os voy hacer un breve resumen sobre esta teoría a ver que pensáis (Sé que el nombre “decrecimiento” puede asustar debido a que estamos educados para el “crecimiento”).

La teoría surgió en los años setenta y viene a decir que vivimos en un planeta finito con recursos limitados y que debido al desarrollo tecnológico y nuestra forma de vida, vivimos como si habitásemos en un planeta infinito. Es decir, la teoría dice que no podemos crecer de forma ilimitada y que el ritmo de crecimiento que deriva a un sistema de hiperconsumo no nos da la felicidad, si no que se traduce en una mayor destrucción de nuestro entorno, mayor contaminación, deforestación, extinción de especies, catástrofes naturales, sequías, etc.

Esta teoría no es lo contrario al crecimiento, si no “crecer decreciendo”. Los pensamientos y afirmaciones de esta teoría se respaldan indicando que el crecimiento económico no siempre es desarrollo económico, ni cohesión social, ni mucho menos disminución de la desigualdad (De hecho Estados Unidos tiene un gran Producto Interior Bruto que suele ir acompañado de crecimiento económico y sin embargo, tiene uno de los mayores índices de Gini que es sinónimo de desigualdad). También dan gran importancia al impacto medioambiental de las últimas décadas y de la explotación de los recursos de los países más pobres por parte de los países más ricos. Por último, se presenta el capitalismo como un sistema que ocasiona crisis periódicas y por ende, graves efectos colaterales sociales.

Abre el debate sobre reducir el nivel de producción y de consumo. Es un cambio de paradigma en el que proponen que el aumento de productividad desarrollado por las inversiones tecnológicas se utilice para trabajar menos y producir lo mismo. Esto último os lo voy a explicar con un ejemplo que oí al profesor Carlos Taibo, y que aparte de causarme una sonrisa me hizo entender mucho mejor la teoría del decrecimiento:

Varios misioneros fueron a la amazonia brasileña y visitaron a un grupo de indios que se dedicaban a la tala de árboles con herramientas antiguas. Los misioneros al ver las herramientas tan obsoletas que utilizaban, les regalaron un cuchillo. Pasaron los años y uno de los misioneros volvió a ver a los indios y les pregunto “¿Qué tal con el cuchillo?” A lo que un indio le contestó “Muy bien, nos hace el trabajo diez veces más rápido” Y el misionero afirmó “Genial, habéis multiplicado vuestra producción por diez”. El indio lo negó y dijo “No, hemos multiplicado por diez nuestro tiempo de ocio, la producción es la misma”.

En este ejemplo vemos como el tener una tecnología más sofisticada no tiene porqué multiplicar la producción de forma proporcional (Puede dedicar ese aumento de productividad a aumentar la producción por un lado, y a invertir en ocio o en actividades sostenibles, por otro lado).
Por si os interesa y queréis buscar más información os diré algunos de los seguidores de esta teoría: Georgescu Roegen (Matemático y economista), Serge Latouche (Economista), Carlos Taibo (Politólogo). 

¿Cómo vais? Es una teoría que contrasta con lo que conocemos y no quiere decir que se pare la producción y que sea una producción cero, sino producir de forma más sostenible aprovechando los grandes avances de la tecnología. Es una teoría que pone al ser humano y al planeta en el centro de la vida. Es un poco sorprendente, pero, ¿A qué es curiosa? Tiene una parte ética y otra política.

Los seguidores de esta teoría dejan claro que no tendrá desempleo, sino una reestructuración de los sectores económicos y una mayor importancia de los sectores sociales. A mí este argumento me recuerda a la revolución industrial, cuando los obreros se quejaban porque iban a desaparecer sus puestos de trabajo y sin embargo, lo que ocurrió fue que se crearon otros puestos distintos. (La Falacia Ludita). Además, los expertos dicen que los puestos de trabajo que conocemos hoy en día, no serán los mismos puestos de trabajo que habrá dentro de 50 años.
Lo que si trae consigo esta teoría es un gran reto, si esta teoría fuese el nuevo sistema económico, se tendría que hacer en paralelo con una sensibilización de la población y con el surgimiento de nuevos movimientos sociales.

Personalmente, creo que estamos ante un nuevo paradigma económico y social. Todo está cambiando a nuestro alrededor y tenemos que reaccionar antes de que sea tarde. Hay estudios que afirman que los recursos se acabarán antes de lo que pensamos y no es sorprendente que los recursos estarán en manos de los poderes políticos y económicos, creando escasez en la mayoría de la población y resurgiendo conflictos y políticas de odio propias de situaciones de escasez y pobreza.

Un estudio realizado por WWF muestra que los seres humanos de la Tierra vivimos como si tuviéramos en media 1,7 planetas tierra a nuestra disposición (España en media vivimos como si tuviéramos 2,4 planetas), esto indica que nuestro ritmo de consumo es mayor que el ritmo al que se regeneran los recursos utilizados.

¿Vosotros qué pensáis? ¿Creéis que vamos encaminados a una alternativa parecida a esta teoría? ¿Estamos yendo a otro paradigma? ¿Qué veis más viable? ¿Qué efectos creéis que puede tener esta pandemia? ¿Creéis que el COVID-19 y los objetivos de desarrollo sostenible para la agenda 2030 incentivarán esta teoría o la economía circular?

Me encanta cuando reaccionáis a las entradas y me contáis vuestro punto de vista y vuestras experiencias. Recuerda que la diversidad es una fuente de conocimiento y cuantas más opiniones tengamos y más diversas sean, más reflexionamos y más avanzamos en nuestro conocimiento. ¡Contadme vuestra opinión!

viernes, 17 de abril de 2020

¿SOMOS REALMENTE LIBRES CUANDO COMPRAMOS UN PRODUCTO?


¿Y, si empiezo preguntándote a qué huele el marketing? ¿Qué me dirías? Mejor no pienses una respuesta y pon atención a estos datos curiosos que nos desvelan que el olfato humano es muy poderoso.  Ahí van los datos: las personas recordamos el 35% de lo que olemos, el 5% de lo que vemos y el 2% de lo que oímos. ¿Será por eso que muchas marcas tienen su propio olor? Si eres consumidor/a de Stradivarius, no me digas que no recuerdas su olor. (Creo que todas las personas que compramos en Stradivarius podemos oler su fragancia sin necesidad de estar en una de sus tiendas). Esta estrategia es muy utilizada en tiendas de ropa y en concesionarios. 


Si quieres saber más técnicas de marketing sigue leyendo porque la publicación de hoy está dedicada al marketing. Pero, ¿Este blog no era de economía y de política? Sí, pero el marketing y la economía comparten teorías y además el marketing es un gran aliado para conseguir objetivos económicos. 


Una parte del marketing se encarga de detectar y potenciar las necesidades que tiene una persona y encamina a la empresa a satisfacer estas necesidades, a través de una herramienta llamada publicidad. Es decir, se encarga de acercar la oferta de las empresas a la demanda de los consumidores y lo hace de una forma peculiar que te voy a explicar.


Por ejemplo, ¿Cómo consigue el marketing que desees comprarte una lata de Coca-Cola que lleva tu nombre escrito?


Bien, pues para éste y para cualquier otro producto, el marketing logra que tú como consumidor pases por estas cuatro etapas: ATENCIÓN, INTERÉS, DESEO Y ACCIÓN. (Proceso AIDA).


Vamos con la primera etapa, la ATENCIÓN: es importante captar la atención del consumidor. Las empresas lo consiguen diferenciando sus productos a través de colores, símbolos o con pequeños detalles que marcan la diferencia. Por ejemplo, poniendo tu nombre en la lata de Coca-Cola.


Segunda etapa, el INTERÉS: en esta etapa el marketing intenta conectar con las emociones del consumidor. Es decir, intenta despertar tus emociones a través del neuromarketing y del marketing emocional, logrando que te sientas identificado con el producto. ¿Has leído neuro… qué? Neuromarketing y marketing emocional, son técnicas que hacen que caigamos enamorados/as del producto que nos quieren vender. Nos hacen actuar sin pensar, por estímulos. El ser humano actúa por instintos y el marketing lo aprovecha, por ejemplo, cuando vamos a comprar a un supermercado no es lo mismo comprar con el estómago lleno que con hambre, o ¿No te apetece comprar más comida cuando tienes hambre? Pues si no vas con hambre, tranquilo/a que el supermercado se encarga de estimular tus ganas de comer con su olor a pan recién hecho. A parte, en esta etapa, la empresa tiene que tener claro cuál es su público objetivo, o sea, tiene que conocer muy bien a quién quiere vender su producto, es primordial detectar los gustos, la edad, las emociones, la cultura, el estilo de vida, el nivel de renta de los consumidores a los que se quieren acercar. Así, podrá conseguir que los consumidores se sientan identificados con el producto. Por ejemplo, un anuncio de Herbalife jugará con las emociones que sienten las personas que desean bajar o controlar su peso, utilizarán palabras como “Saludable” “Idea para mejorar tu aspecto”, etc.


Pasamos a la tercera fase, el DESEO: una vez que el marketing ha conseguido que el consumidor tenga interés por el producto, hará que ese interés se convierta en necesidad y que la persona busque la satisfacción de esa necesidad. ¿Cómo lo conseguirá? Déjame decirte que la publicidad tiene sus trucos y que nuestro cerebro actúa de forma sistemática. Por ejemplo, el cerebro humano desea aquello que parece escaso, por eso las empresas utilizan las palabras “OFERTA LIMITADA”, “SÓLO 2 EN STOCK”. También el cerebro se activa con las palabras “GRATIS”, “3X2” e incluso, el cerebro prefiere comprar productos cuyos precios acaben en 5, 7 o 9, ¿Sabes por qué? Hay un estudio que muestra que estos números se perciben como más económicos y que además no es tan fácil de hacer comparaciones con ellos. Por último, cuando sentimos autoridad, estamos más predispuestos a realizar acciones, por ello muchos anuncios acaban con la frase “9 de cada 10 expertos recomiendan nuestra marca”.


Luego, te voy a dar más ejemplos de cómo nuestra mente cae en todas las “trampas” que nos pone la publicidad. Pero, antes vamos a hablar de la última etapa, la ACCIÓN: esta etapa hace alusión al momento de llevar a cabo la compra.  ¿Sabes qué hay una investigación que dice que cuando compramos sentimos la misma sensación que cuando nos enamoramos o cuando consumimos drogas? ¡Desprendemos la misma hormona! (A mí este dato me llamó mucho la atención cuando lo leí) La hormona que desprendemos es la DOPAMINA, conocida como hormona del placer o de la felicidad.


Ya sabes las etapas por las que  pasas cuando decides comprar esa lata de Coca-Cola con tu nombre. (Estas etapas pueden llevarse a cabo en semanas, días, minutos o incluso, segundos)


Ahora te dejo más ejemplos curiosos y un reto al final de la publicación.

¿Sabías que la comida de anuncio no es comestible? Muchas veces el aspecto atractivo de la comida en los anuncios se debe a que no es comida. Por ejemplo, la mozarela es cola de pegamento, los purés son tintes de pelo, las hamburguesas son una mezcla de plastilina, barniz y pintura, el color de las fresas suele ser labial líquido y la fruta suele estar cubierta por gran cantidad de cera que da brillo a su piel y las hace más apetecibles.


¿Y la iluminación y la música de muchos establecimientos? Estos dos aspectos también están controlados, la música incita a comprar y según el ritmo de la música comprarás más despacio o más deprisa. Y la iluminación también tiene un objetivo claro, por ejemplo las tiendas utilizan iluminación para dar sensación de elegancia o por ejemplo, los casinos, nunca tienen ventanas (ni relojes) para perder la noción del tiempo. Además, los techos son bajos para proporcionar un ambiente íntimo y los colores son rojos y dorados que sugieren riqueza y suerte.


¿Y sabías que los maniquís nos espían? La mayoría de los escaparates tienen maniquís que graban la reacción de las personas con una cámara que tiene interna. Y, si las reacciones de las personas son buenas el maniquí  durará más tiempo allí o incluso se hará más visible. Sin embargo, si las reacciones son malas será sustituido.

Hay muchos ejemplos más, si te interesa puedes leer el libro "MARKETINGDENCIAS" escrito por Sara Villegas Saurí.


Ahora, te voy a proponer un juego. En cuanto acabes de leer esta publicación, dirígete a tu explorador de internet y escribe “Comprar reloj”, ¿Qué te apuestas a que todos los relojes (O la mayoría) marcan las diez y diez? Esto se debe a la inclinación de las agujas que transmiten sensación de optimismo y de felicidad porque la silueta refleja la forma de una sonrisa.


¿Somos racionales cuando vamos a la compra? O ¿Después de leer esto crees que nuestro cerebro actúa de forma irracional con estímulos que causa el marketing en nosotros?

viernes, 10 de abril de 2020

¿Qué es un ERTE? ¿Cómo afecta a trabajadores, empresas y estados?


Esta vez y por petición vuestra vengo a contaros en qué consiste un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y cómo afecta a los distintos agentes de la economía.


Estas siglas se han puesto de moda por el COVID-19 que ha obligado a un confinamiento mundial impactando de forma negativa a todas las economías afectadas por el virus, ya que se han parado la mayoría de las actividades comerciales.


Las empresas al parar o reducir su actividad comercial, no tienen el nivel de ingresos que poseían en condiciones normales, por ello no pueden hacer frente al mismo nivel de gasto y debido a esto, muchas de las empresas se acogen al famoso ERTE. 


¿Sabes qué es un ERTE? ¡No lo puedes confundir con ERE!


Atento/a, el artículo 47 del estatuto de los trabajadores nos da su definición, “es la suspensión del contrato o la reducción de jornada por causas económicas, técnicas, organizativas o de producción o derivadas de fuerza mayor”. Es decir, paralizamos nuestra actividad laboral o reducimos nuestra jornada por fuerza mayor, normalmente, son situaciones excepcionales por ejemplo: cierre de las fronteras, interrupción en la cadena de suministros, limitación de movilidad en la ciudadanía, etc.


Según la ley, sólo podrían acogerse a ERTE los trabajadores que lleven cotizado el tiempo mínimo requerido para tener derecho a la prestación por desempleo, 1 año en el caso de España. Sin embargo, el gobierno actual lo ha modificado y durante el estado de alarma, cualquier trabajador puede acogerse al ERTE aunque no haya cotizado el año.


Por otro lado, la ley también recoge que durante la situación de ERTE, el trabajador consume la prestación por desempleo (lo que llamamos “Paro”), descontándose así el período de ERTE para futuras prestaciones por desempleo, pero, el gobierno también ha modificado esta condición y ha publicado que no se considerará consumido el tiempo que dure la percepción de esta prestación.


Por último, el gobierno también ha obligado a las empresas a mantener los puestos de trabajo durante seis meses, una vez terminado el ERTE, si no lo cumplen, deberán devolver todas las ayudas.


Ya tienes en la cabeza lo que es un ERTE según la ley y las modificaciones que ha hecho el gobierno. Ahora bien, ¿Qué beneficios tiene el ERTE para trabajadores, empresas y para el propio Estado?


Empezaré, diciéndote los beneficios del trabajador.

En primer lugar, el trabajador sigue cotizando. En segundo lugar, recibe una prestación del 70% de su base reguladora durante los seis primeros meses, a partir del séptimo, le corresponde un 50%, según la ley. (La empresa puede complementar el 70% hasta llegar a cubrir el 100% de la base reguladora). En tercer lugar, el tiempo que está en ERTE no afecta al tiempo que podrá disfrutar del “paro”. Finalmente, el trabajador/a mantendrá su puesto de trabajo en las mismas condiciones que antes del ERTE.


La generación de vacaciones, dietas y pagas extraordinarias dependerá de los sindicatos. La ley no lo respalda, así que dependerá de la empresa.


¿Y las empresas que beneficio tienen? En primer lugar, las cotizaciones de los trabajadores que estén en ERTE son pagadas por el gobierno, con lo cual la empresa no tendrá que hacer frente a este gasto. En segundo lugar, pueden optar por complementar la prestación del 70% o no hacerlo, normalmente, esto dependerá de la situación económica de la empresa y del peso de los sindicatos. En tercer  lugar, el plazo desde que se solicita hasta que se pone en marcha es de sólo cinco días (Según la ley puede ser hasta quince días, pero ha sido una modificación que se ha implementado en el estado de emergencia). En cuarto lugar, la empresa puede redistribuir mejor sus costes y no consumir sus recursos propios, así debería solventar mejor la situación económica por la que está pasando. Por último, la empresa no pierde ventajas comparativas ni daña su posición en el mercado, ya que todas las empresas del sector deberían estar en la misma situación.


Una modificación que se ha hecho y que afecta a las empresas es que las empresas pequeñas (aquellas que poseen menos de 50 trabajadores) no tendrán que devolver las cotizaciones sociales. Sin embargo, las empresas con más de 50 trabajadores tendrán que devolver el 25% de las cotizaciones de los trabajadores en ERTE. (Según la ley, las empresas pueden devolver hasta el 100% de las cotizaciones sociales, en este caso, también se ha modificado esta condición).


¿Y el Estado? Hasta ahora, sólo vemos beneficios para los trabajadores y las empresas. Sin embargo, los estados del mundo, están teniendo un gran gasto público (Según teorías neoclásicas como la teoría de Keynes, un aumento en el gasto público es positivo para la economía). Pero, hay que ser precavido/a, no se puede confirmar a ciencia cierta los efectos que tendrán los estados ya que estarás de acuerdo conmigo en que estamos viviendo una situación que nos ha pillado a todos por sorpresa y que el mundo globalizado no está preparado para una pandemia.


Con esta medida se está haciendo un gran gasto público que se debe financiar de una forma correcta. En los gobiernos de la zona euro, dependerá de las políticas monetarias que lleve a cabo el Banco Central Europeo (Como sabes, España pertenece a la Unión Monetaria del euro y nuestra economía está ligada a la economía de la zona euro. ¡Vivimos en un mundo interrelacionado y globalizado!) Veremos si opta por un Plan Marshall, por coronabonos u otra medida. El efecto dependerá de la política que se tome y también estará influenciado por la estabilidad política de cada país y por los daños sociales que tendrá esta situación.


Espero que esta publicación te haya sido útil y muchas gracias por llegar hasta aquí, reconozco que es un tema que se hace pesado. ¡Prometo traer un tema divertido en la próxima publicación que te dejará con la boca abierta!

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